¿A cuánta gente conoces, que no aprecia el juego,
sino que sólo piensa en ganar?
formativo del deporte.
No entiende, ni entenderá la mística, el arte y la belleza del juego.
Lo peor, que muchos de ellos enseñan a los niños lo que su parapléjica mentalidad proyecta.
¿A CUÁNTA GENTE CONOCEMOS ASÍ?.
Permitimos cual cáncer, irradiar su maligno pensamiento.
Es más que un resultado, es gente que cree que gritando o agrediendo convence; y aun así, sigue feliz en esa creencia torpe e irracional.
El juego cumple en la vida de estos sujetos, lo que el método catártico, pues provoca un efecto terapéutico a través de la purga o descarga de afectos patógenos ligados a sucesos traumáticos que se dieron durante su vida; el sujeto intenta desahogar sus frustraciones a través de estos espacios.
Acá se pone en evidencia la total carencia de control de impulsos y auto regulación que si no es
posible mostrarla en adultos, será más complicado desarrollarla en niños.
Podría afirmar que el deporte o el juego sirve en estás personas como una especie de liberación o canalización del exceso de energía que acumulamos en un momento dado, y que no ha sido usada para ninguna otra actividad productiva o concreta. el juego es la puerta falsa para gastar o descargar todas sus frustraciones pues sus necesidades están insatisfechas.
¿Qué hacer con estos adultos ?
- Hacerlos participes del logro.
- Que conozcan el nivel motriz de sus hijos y acompañen sus logros.
- Hacerlos jugar y que observen su propio comportamiento.
- Mostrarles estadificas.
- Qué conozcan el rol del deporte en la formación de su hijo.
- Que participen en talleres padres hijos.
Conocedores de ello, el rol formativo y profesional del docente se hace indispensable.
Ahora entenderán la razón que me hace defender la idea que cualquier pelotero no puede ni debe formar a nuestras nuevas generaciones.
Tremendo reto para los docentes.
Un abrazo comunidad



No hay comentarios:
Publicar un comentario